Él tiene una vida que no es ni contemporánea ni arcaica, pero es una vida digna de admirar. Es único como todos en este mundo, pero esto para él nunca fue suficiente, no le bastaba con ser diferente, él siempre quiso ser interesante y hacer cosas por mismo estilo, por las cuales destacarse. Mide 1,64cm de estatura, tiene la piel arrugada y trigueña, sus ojos son de color experiencia, sabiduría, historia, vida, sí, así son sus ojos, que sin temor a equivocarme cambian de color cada vez que lo veo, pues no es muy seguido; y su cabello es de color castaño mezclado con pintas blancas, y siendo así para ser un hombre común, a su edad, es poco corriente.
Su cuerpo lo hace ser más interesante que muchas de las personas que lo rodean, tiene veintiún dedos, seis de ellos en su mano derecha, y se le ve feliz cuando le muestra esta particularidad a los niños y ellos se asombran, o hasta se asustan al verlo; según recuerdo a mí nunca me pasó eso, siempre lo vi como algo muy común.
También vio, como muchos hombres de su época, crecer el occidente antioqueño, pero él no es como esos hombres, pues cada que tiene la oportunidad recuerda esos tiempos, cuenta que recorrió las montañas del departamento, también que hizo parte del progreso de la región y además que trabajo en la construcción de la Vía al Mar y en el Puerto de Urabá, cuando recuerda eso sus ojos toman un color orgullo y felicidad.
Encontró el amor al otro lado del horizonte, donde pocas veces estuvo, pero como cuenta él, no tuvo necesidad de ir muchas veces para saber que esa era la madre de sus hijos. Y así, como un bebe lleno de recuerdos es él. Consentido, inquieto, soñador y también cansado, así Para ser un hombre común, a su edad, es el padre de mi padre, quien a pesar de todo no dejará de transmitir de generación en generación lo que vivió, hizo y trabajo para que hoy seamos lo que somos y para que reconozcamos que aunque a él no le hayan hecho una estatua, ni publicado en un libro, este señor también hizo parte de nuestra historia, así como también me dice que todos lo hacemos o lo haremos, en fin así es mi abuelo.
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